Fisioterapia invasiva
La fisioterapia invasiva utiliza técnicas con agujas (como la punción seca o la electrolisis percutánea) para tratar directamente los tejidos musculares, tendinosos o nerviosos.
Se aplica de forma precisa para aliviar el dolor, reducir inflamaciones y mejorar la función muscular o articular.
Reserva tu sesión a partir de 50€
¿Qué técnicas se utilizan y como se aplica?
¿Para qué tipo de pacientes está indicada?
¿Duele el tratamiento?
¿Cuántas sesiones se necesitan?
¿Es seguro?
¿Qué técnicas se utilizan y como se aplica?
Algunas de las técnicas más comunes son:
- Punción seca: para tratar puntos gatillo y contracturas
- Electrólisis percutánea (EPI/EPTE): para tendinitis y lesiones crónicas
- Neuromodulación: para aliviar dolor y mejorar la función
neuromuscular - Acupuntura: para equilibrar el sistema nervioso y aliviar dolores
- Electroacupuntura: combinación de acupuntura y estimulación
eléctrica para potenciar el efecto terapéutico
El fisioterapeuta utiliza agujas finas, normalmente guiadas por ecografía para
mejorar la seguridad y efectividad de la técnica
¿Para qué tipo de pacientes está indicada?
Algunas de las técnicas más comunes son:
- Punción seca: para tratar puntos gatillo y contracturas
- Electrólisis percutánea (EPI/EPTE): para tendinitis y lesiones crónicas
- Neuromodulación: para aliviar dolor y mejorar la función
neuromuscular - Acupuntura: para equilibrar el sistema nervioso y aliviar dolores
- Electroacupuntura: combinación de acupuntura y estimulación
eléctrica para potenciar el efecto terapéutico
El fisioterapeuta utiliza agujas finas, normalmente guiadas por ecografía para
mejorar la seguridad y efectividad de la técnica
¿Duele el tratamiento?
Puede causar una sensación momentánea de molestia, similar a una pequeña contracción, pero es breve y bien tolerada.
El alivio posterior suele ser notable
¿Cuántas sesiones se necesitan?
Depende de la lesión y el paciente, pero suele notarse mejoría en pocas sesiones, especialmente cuando se combina con ejercicio terapéutico
¿Es seguro?
Sí, siempre que sea aplicado por un fisioterapeuta especializado y formado en técnicas invasivas.
En AZ, todos nuestros profesionales están certificados y utilizan equipos de alta precisión
Disponemos de fisioterapia invasiva en:
AZ Training Pozuelo
De Lunes a Viernes
C. Peñalara, 1, Pozuelo de Alarcón
AZ Recovery Pozuelo
De Lunes a Viernes
Av. de Pablo VI, 5, Pozuelo de Alarcón
AZ Recovery Alcorcón
De Lunes a Viernes
C. los Pintores, 6, Alcorcón
AZ Río
De Lunes a Viernes
Casimiro Mahou Bierhans, 35, Local 4, Madrid
AZ Rumanía
De Lunes a Viernes
Avda. Pablo VI, 9, Pozuelo de Alarcón
Otros tratamientos
Suelo pélvico
Osteopatía
Readaptación deportiva
Entrenamiento personal
Entrenamiento funcional
Posibles áreas de aplicación
Incontinencia urinaria y fecal
La fisioterapia de suelo pélvico es una de las principales opciones para tratar las pérdidas involuntarias de orina o heces. Está indicada tanto en mujeres (postparto, menopausia, cirugías ginecológicas) como en hombres (tras cirugía de próstata). Mediante ejercicios y técnicas especializadas, se refuerza la musculatura implicada en los esfínteres, mejorando el control y reduciendo la frecuencia y la cantidad de los escapes. Además, se trabaja la coordinación y la conciencia corporal para anticipar y controlar mejor los momentos de esfuerzo, tos o estornudo.
Prolapso de órganos pélvicos
El prolapso implica el descenso de vejiga, útero o recto dentro de la cavidad vaginal, generando sensación de pesadez o bulto. La fisioterapia ayuda a fortalecer los músculos responsables del soporte de estos órganos, lo que puede frenar o reducir el grado de prolapso, aliviar las molestias y mejorar la calidad de vida. El tratamiento incluye ejercicios hipopresivos, terapia manual y pautas posturales para evitar empeorar los síntomas.
Embarazo y postparto
Durante el embarazo, el suelo pélvico soporta mayor presión y puede debilitarse, mientras que el parto puede causar lesiones o disfunciones. La fisioterapia previene complicaciones, prepara a la mujer para el parto, mejora la recuperación posparto y reduce el riesgo de incontinencia o prolapsos. Además, enseña ejercicios seguros y técnicas para cuidar la zona durante el embarazo y en la etapa de adaptación al posparto.
Preparación para el parto
Este abordaje se centra en mejorar la elasticidad, flexibilidad y capacidad de relajación del suelo pélvico. El objetivo es facilitar un parto más fluido, disminuir el riesgo de lesiones y acortar los tiempos de recuperación posteriores. Se incluyen técnicas de masaje perineal, posturas facilitadoras para el trabajo de parto y practica de pujos conscientes.
Dolor pélvico crónico
El dolor en la región pélvica puede deberse a contracturas, cicatrices, inflamaciones o alteraciones neuromusculares. La fisioterapia utiliza técnicas de liberación miofascial, masoterapia, reeducación del movimiento y ejercicios de relajación para disminuir el dolor y restaurar la funcionalidad de la zona. Esto repercute positivamente en la calidad de vida y en la esfera emocional de la persona.
Disfunciones sexuales
El suelo pélvico participa en la función sexual, tanto en el placer como en la respuesta eréctil o el orgasmo. Las disfunciones, como dolor en las relaciones (dispareunia, vaginismo) o dificultades de erección y control eyaculatorio, pueden mejorar con fisioterapia. Se trabaja el tono, la fuerza, la elasticidad y la conciencia de estos músculos, contribuyendo a recuperar la confianza y la calidad de las relaciones íntimas.
Recuperación tras cirugía ginecológica, urológica o prostática
Tras una operación (histerectomía, cirugía de vejiga, próstata, prolapsos, etc.), los músculos del suelo pélvico pueden quedar debilitados, alterando funciones tan básicas como la continencia o la estabilidad lumbo-pélvica. El tratamiento personalizado logra restaurar la fuerza muscular, mejorar la circulación, evitar adherencias y favorecer una recuperación integral, permitiendo la vuelta a la actividad diaria con mayor seguridad.
Diástasis abdominal
La separación de los músculos rectos del abdomen (diástasis) afecta la función del core y, por tanto, la del suelo pélvico. El abordaje fisioterapéutico combina ejercicios específicos, corrección postural y trabajo respiratorio para cerrar la diástasis, proteger la zona lumbar e integrar el suelo pélvico en los movimientos cotidianos y deportivos.